viernes, 26 de diciembre de 2014

Cura de Ars Sobre las Verdades Eternas

SERMÓN DEL SANTO CURA DE ARS: "SOBRE LAS VERDADES ETERNAS"



El Santo Cura de Ars nos habla en su sermón: "Sobre las verdades eternas". Tan cierto como que existe un Dios creador de todo lo existente: del mundo visible e invisible. Que envío a su amadísimo Hijo para que se ofreciera a Él como víctima propiciatoria por toda la humanidad de todos los tiempos: Dios de Dios,  que se ofrece al Eterno Padre en la Cruz para salvar al hombre que languidecía por el pecado y era conducido al infierno, Redentor del hombre que se ofrece diariamente al Padre Celestial en el Santo Sacrificio de la Misa, sacrificio incruento como aquél cruento en la Cruz, que nos pone en amistad con Dios y nos hace sus hijos para ir ante su presencia después de la muerte. Padre Celestial e Hijo Eterno del Padre que nos envían el Espíritu Santo para ayudar a santificarnos y mantenernos en la gracia divina.




Juicio Particular que Jesucristo hace a cada uno según sus obras


John Martin - The Last Judgement - Google Art Project.jpg
El Día del Juicio Final


El Cristiano tiene su felicidad en la brevedad de la vida, el pensamiento de la muerte, el juicio final y la eternidad. Una vida de preparación para poder ir al Cielo que Dios tiene prometido a aquellos cristianos que son fieles a Él y cumplen sus Mandamientos, avanzan en la virtud y aprovechan los dones que Dios derrama sobre ellos para llegar ante su presencia con sus almas limpias, sin mácula por el pecado. Mejor es sufrir y padecer en este mundo para purificarnos y mantenernos en gracia con la asistencia a Misa, la comunión frecuente, las oraciones diarias elevadas a Dios, la confesión de los pecados al sacerdote, la penitencia, el ayuno, las obras de caridad a vivos y difuntos, con el amor que manifestemos a nuestro prójimo. Es la bendición del cristiano al hacer todo lo anterior y no esperar a que Dios lo purifique como oro en el crisol, si llega ante su presencia, después de la muerte, con una alma manchada, con pocas oraciones y escasa penitencia. Es la desesperación del mal cristiano, que no va preparado para ser juzgado con justicia, por un juez justísimo que espera que sus buenas obras superen por mucho a las malas, para así poder recibirlo en las moradas eternas después de purificarlo en el Purgatorio de hasta el más pequeño pecado venial.



John Martin - The Plains of Heaven - Google Art Project.jpg
Paraiso Celestial



John Martin - The Great Day of His Wrath - Google Art Project.jpg
El día de la Ira de Dios


Y tan cierto como que existe Dios, hay un infierno para el pecador que no amó a Dios ni al prójimo. Su duración es eterna, sus verdugos implacables: horribles y poderosos demonios que castigan al pecador como Dios lo permita por sus pecados, hasta el juicio final. Después del juicio final, Dios calmará los ímpetus de Satanás: infierno eterno y misma suerte para demonios y condenados en el lago de fuego, sin posibilidad de moverse nunca, como caigan al ser arrojados ahí.



Last Judgement by Leandro Bassano-BMA.jpg
Jesucristo juzga a todo hijo de Adan y Eva

El mal cristiano que no supo aprovechar su tiempo para realizar buenas obras, evitar el pecado y amar más a Nuestro Amable Redentor Jesucristo, sentirá una desesperación horrible por el pensamiento de que pronto va a ser arrojado al infierno. Si no se arrepiente de todos sus pecados, pide perdón a Dios y promete cambiar de vida completamente, le espera un eterno suplicio en el infierno. Pero, Dios es misericordioso, ha prometido perdonar a todo pecador que se arrepienta sinceramente. El mal cristiano se condena por su culpa, aún le queda vida para aprovechar la misericordia de Dios, de él depende ir al Cielo o al Infierno. 


Para leer el e-book, imprimir o descargar el archivo pdf, del Sermón del Santo Cura de Ars: "Sobre las verdades Eternas", dar click en el siguiente enlace:




Para ver el video del sermón del Santo Cura de Ars: "Sobre las Verdades Eternas", dar click en la imagen siguiente:



VIDEO:


sábado, 13 de septiembre de 2014

Cura de Ars Sobre la Navidad

SERMÓN DEL SANTO CURA DE ARS: "SOBRE LA NAVIDAD"






El hombre caído por el pecado original languidecía y su alma era condenada al infierno, siendo víctima del demonio que había plantado en su alma las 3 pasiones más funestas, de las cuales se derivan las demás, que son: el orgullo, la avaricia y la sensualidad.

El Verbo Eterno del Padre Celestial, uno con Dios en el Espiritú Santo, en la morada eterna se compadecía del hombre al verlo esclavo de tan desordenadas pasiones que lo conducían irremediablemente a la muerte eterna; el hombre, aquél que había sido creado por Dios, para ocupar los lugares vacios que el ángel maldito había dejado en la ciudad celestial, iba a hacerle compañía en el Infierno a ese verdugo cruel y despiadado, capaz de sumergirse en lo más profundo del lago de fuego con tal de hacerle sufrir al infeliz condenado el suplicio de ese fuego vengador.

El Verbo Eterno ansiaba encarnarse para ser herido desde la punta de los pies hasta la cabeza y darle la inmensa alegría  a Dios al hacer su santa voluntad, con su sacrificio redentor curarnos de las llagas que producen en nuestras almas esas terribles pasiones y abrirnos las puertas del Cielo que habían sido cerradas por Dios al ver al hombre caído en el pecado; ni un solo hombre o mujer iban al Cielo.

Si el Verbo Eterno no se hubiese encarnado en el vientre purísimo de la Santísima Virgen María, toda la humanidad hubiera sido arrojada al infierno y ni uno solo se hubiese salvado; era necesario que Dios enviara a su víctima, el Cordero Celestial, para que por sus méritos infinitos Dios pudiera repartir su gracia a los pocos hombres que se inclinaban hacía el bien; así, con ayuda de la gracia, lograda por Jesucristo, Nuestro Amable Redentor, Dios ayudaría a todos aquellos hombres que detestaran el mal y aunque no pudieran ir al cielo los mantendría en un lugar, sin sufrimientos y con algunos gozos, esperando la llegada de aquél que es fuente de vida eterna: Jesucristo, verdadero Dios y veradero hombre.

El Santo cura de Ars nos explica en su sermón de como Jesucristo nos ha curado de las tres funestas pasiones plantadas en nuestas almas por el demonio. Abrazándose con la humillación, la pobreza y los sufrimientos, a fin de destruir la obra del demonio y aplicar eficaces remedios a las crueles heridas que nos había causado esta antigua serpiente.



Para leer el e-book, imprimir o descargar el archivo pdf, con el sermón completo del Santo Cura de Ars: "Sobre la Navidad",  dar click en el siguiente enlace:





Para visualizar el contenido del Sermón Escrito del Santo Cura de Ars: "Sobre la Navidad", no es para lectura:








Para ver el video del Santo Cura de Ars: "Sobre la Navidad", dar click en la siguiente imagen:


VIDEO:


viernes, 12 de septiembre de 2014

Cura de Ars Sobre el Cielo

SERMÓN DEL SANTO CURA DE ARS "SOBRE EL CIELO"






El Santo Cura de Ars nos habla en su sermón "Sobre el Cielo". Hace una descripción detallada del horror y desesperación que el condenado en el infierno tiene que soportar, da cuatro causas para ese sufrimiento atroz; el condenado en el infiermo odia profundamente todo: a Dios, a los otros condenados, a si mismo, a Satanás y ya no ama más a su hermano, a su padre, a su madre, si tienen la desgracia de estar en el mismo lugar; esos condenados en el infierno se pelean como perros si llegan a chocar uno contra otro, tanta es su furia por estar en ese lugar y por el odio hacia el otro.

Para no pasarse el Santo Cura de Ars describiendo cosas tan tristes y eternidad tan desgraciada para el condenado, prefiere hacer la descripción de la eterna felicidad que tendremos con nuestro amable y bondadoso Dios, la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo; Dios mismo hace la felicidad tan grande en el cielo para el bienaventurado, al tenerlo frente a nosotros y llenando nuestras almas de dulzuras tiernísimas, de castisimos placeres, Dios tiene que darnos de su fuerza para soportar tantas delicias y que nuestra alma no desfallezca; ni las cosas más bellas en esta mundo, si las tuviéramos en abundancia, se comparan a la belleza y sublimidad de aquellas en el paraíso.

El Santo Cura de Ars da consejos en su sermón para lograr ir al cielo, bien si se atienden, mal si hacen lo contrario: siguiendo el camino que conduce a lugar tan espantoso y donde hay suplicios tan terribles.

Dios es el supremo bien y bondad, si lo tenemos a Él lo tenemos todo: amor, paz, felicidad, Cielo y dicha eterna. Lo contrario de todos los bienes, todos los males, odio infernal hacia todo y todos, si rechazamos a Dios por hacer caso a los enemigos de nuestras almas: demonio, mundo y carne.

Muchos no serán de los bienaventurados, solo pocos. Diariamente caen al Infierno miles y miles de infortunados pecadores; las razones: por rechazar a Dios, alejarse de Él y de sus mandamientos, por no conocerlo y atender los deseos insanos de sus corazones, etc.


Para leer el e-book, imprimir o descargar el archivo pdf, del Sermón del Santo Cura de Ars: "Sobre el Cielo", dar click en el siguiente enlace:

                              Sermón Escrito del Santo Cura de Ars: "Sobre el cielo".


Para visualizar el contenido del Sermón Escrito del Santo Cura de Ars: "Sobre el Cielo", no es para lectura:







Para ver el video del Sermón del Santo Cura de Ars: "Sobre el Cielo", dar click en la siguiente imagen:



VIDEO:


miércoles, 10 de septiembre de 2014

Cura de Ars Sobre el Primer Mandamiento de Dios

SERMÓN DEL SANTO CURA DE ARS SOBRE EL PRIMER MANDAMIENTO DE DIOS





El Santo Cura de Ars, en su sermón: "Sobre el Primer Mandamiento de Dios", nos dice que el Señor nos dio el mandamiento de amarlo sobre todas las cosas, con todo el corazón y con todas nuestras fuerzas; prometiéndonos una recompensa eterna, si somos fieles  y un castigo eterno si fracasamos. Para mostrarnos la grandeza de su amor y que solo podemos ser felices amando, encontrando este amor en el cumplimiento de sus mandamientos. Paz, felicidad en este mundo y una dicha eterna en el otro si seguimos fielmente los mandamientos. Desgracia en el cuerpo y en el alma, aún en este mundo, si nos apartamos del cumplimiento de los mandamientos, e infelicidad eterna después de la muerte en ese lugar espantoso y haciendole compañía a ese verdugo maligno cruelísmo, que solo quiere hacer sufrir al condenado lo que Dios le permita en castigo por sus pecados.

El Cura de Ars nos describe muchos ejemplos de la felicidad que alcanzan aquellos que siguen fielmente los mandamientos de Dios y las desgracias que ocurren a aquellos que tienen la desdicha de apartarse de Dios y su Santa Ley. Demostramos nuestro amor a Nuestro Señor Jesucristo cumpliendo sus mandamientos, amándolo amamos al Padre Celestial y nuestro cuerpo será morada de la Santísima Trinidad, la Divina Providencia.


Para leer el e-book, imprimir o descargar el archivo pdf, con el Sermón del Santo Cura de Ars Sobre el Primer Mandamiento de Dios, dar click en el siguiente enlace:




Para visualizar el contenido del Sermón Escrito del Santo Cura de Ars Sobre el Primer Mandamiento de Dios, no es para lectura:






Para ver el video del Sermón del Santo Cura de Ars: "Sobre el primer  Mandamiento de Dios", dar click en la siguiente imagen:


 VIDEO:



martes, 9 de septiembre de 2014

Cura de Ars Sermón: "Sobre las Indulgencias"

SERMÓN DEL SANTO CURA DE ARS: "SOBRE LAS INDULGENCIAS"






El Santo Cura de Ars nos habla en su sermón sobre las indulgencias: ¿Qué son?, ¿Cómo se forman? y ¿Cómo se ganan?. Hay almas en el Purgatorio que han rechazado o despreciado esta sencilla forma en que Dios ayuda a los creyentes por medio de su Santa Iglesia, tal vez esas almas estén ahí hasta el final de los tiempos por no haber querido hacer uso de ellas. Da una explicación de como la Iglesia, en la edad media, ayudaba a los penitentes imponiendo durísimas y larguísimas penas como creían que ayudaban al pecador para librarse del Purgatorio. Nos da muchos ejemplos de cómo ganar indulgencias con oraciones indulgenciadas, visita a monasterios que las conceden, en fiestas de la iglesia y lugares de peregrinación, etc. Explica la ventaja de pertenecer a una hermandad o cofradía en la Iglesia para ganar indulgencias plenarias en los días que se conceden. Aquellos cristianos que no están en una hermandad no reciben ayuda con las oraciones de tantos cofrades en el cielo y la tierra.

Dios quiere tenernos en su presencia, en el cielo, inmediatamente después de nuestra muerte. Las indulgencias es una forma fácil de lograrlo por los méritos infinitos de Nuestro Señor Jesucristo, la Santísima Virgen María y santos.

No bastan muchos siglos en el Purgatorio para purificarnos de un solo pecado perdonado en la confesión. Aún haciendo penitencia no es suficiente para ayudarnos. Debemos buscar la ayuda de Dios teniendo devociones con promesas del Cielo, hacer uso de los sacramentos y ganar las Indulgencias que concede su Santa Iglesia. Si no lo hacemos, seremos duramente purificados por el fuego vengador durante siglos o milenios en el purgatorio. El cielo lo alcanzaremos por la Fe en el Señor Jesús, por la perseverancia en su Santa Iglesia y por las obras que hagamos en vida.

Aquél que quiera hacer uso de indulgencias actualizadas debe buscar en sitios católicos, libros católicos o con el sacerdote.


Para leer el e-book con el sermón completo, imprimir o descargar el archivo pdf, dar click en el siguiente enlace:





El siguiente cuadro es para visualizar, no es para lectura:






Para ver el video correspondiente al Sermón del Santo Cura de Ars: "Sobre las Indulgencias", dar click en la siguiente imagen:


 VIDEO:


Cura de Ars "Sobre la Santa Misa"

SERMÓN DEL SANTO CURA DE ARS "SOBRE LA SANTA MISA"








El Santo Cura de Ars nos habla en su sermón sobre la Santa Misa. Jesucristo, Cordero de Dios, se ofrece diariamente a Dios Padre en la Santa Misa en un sacrificio incruento, como se ofreció en el Calvario en el sacrificio cruento. Así rinde a Dios todos los honores que le son debidos y satisface por el hombre todo lo que éste debe a Dios por sus pecados. Con su inmolación nos alcanza por este sacrificio cuantas gracias son necesarias. Nos explica la gran dicha que tenemos al asistir a la Santa misa, las disposiciones necesarias para asitir a la misma y el estado en que la mayor parte de los cristianos asisten a ella.

La Santa Misa es fuente de salvación eterna en el Cielo para aquellos que la oyen bien y de reprobación en el Infierno para otros que la oyen mal. La pureza de Nuestro Señor Jesucristo es grandísima y cualquier pecado venial en nosotros afecta la forma en que Nuestro Señor Jesucristo desea unírsenos íntimamente con la Sagrada Eucaristía que recibimos al comulgar. Para lo cual debemos acudir a la misa con las debidas disposiciones en nuestra alma, escucharla atentamente para no caer en reprobación y pensar en que es el mismo Señor Jesucristo el que se ofrece al Padre  por nosotros en satisfacción de nuestros pecados.


Para leer el e-book con el sermón completo, imprimir o descargar el archivo pdf, dar click en el siguiente enlace:






Para visualizar el contenido del Sermón, no es para lectura:





Para ver el video del Sermón del Santo Cura de Ars: "Sobre la Santa Misa", dar click en la siguiente imagen:


VIDEO:


Cura de Ars Sobre las Lágrimas de Jesucristo

SERMÓN DEL SANTO CURA DE ARS "SOBRE LAS LÁGRIMAS DE JESUCRISTO"





El Santo Cura de Ars nos habla en su sermón "Sobre las Lágrimas de Jesucristo". Al entrar a la ciudad de Jerusalén lloró amargamente, porque dicha ciudad había asesinado a todos los profetas que Dios había enviado a su pueblo Israel y que ahora llegaría al colmo, al matar al mismo Hijo de Dios. Nuestro Señor Jesucristo presentía la pérdida de tantas almas que no se arrepentirían a pesar de las gracias espirituales que Él les llevaba. También,  hace referencia a un pueblo más culpable que el de los Judíos, nosotros: el nuevo pueblo de Dios, por haber recibido muchas más gracias espirituales que ellos y aún así algunos se perderían junto con la mayoría de los hombres. Gran desgracia, pues la sangre de nuestro Señor Jesucristo serviría para redimir a mil mundos más grandes que el nuestro. Si se pierde el alma se pierde todo. Más te valdría no haber nacido si dejas que tu alma sea lanzada a los abismos infernales, donde solo hay odio hacia todo y hacia todos; lugar de desdichas eternas  donde el condenado sabe que nunca saldrá de ahí, mientras Dios sea Dios; la ira del Padre celestial se encenderá contra ellos por haber rechazado la sangre derramada por Nuestro Señor Jesucristo, por no aceptar su sacrificio de salvación eterna, por no aceptar el Cielo de dicha inconmensurable, por no salvar su alma de la reprobación.

El Santo Cura de Ars nos muestra en su sermón: 1º Lo que es un alma; 2º Lo que ella cuesta a Jesucristo; y 3º Lo que hace el demonio para perderla.


Para leer el e-book, imprimir o descargar el archivo pdf, con el sermón  del Santo Cura de Ars "Sobre las Lágrimas de Jesucristo dar click en el siguiente enlace:





Para visualizar el sermón del Santo Cura de Ars: "Sobre las Lágrimas de Jesucrito", no es para lectura:






Para ver el video del Sermón del Santo Cura de Ars: "Sobre las Lágrimas de Jesucristo", dar click en la siguiente imagen:


VIDEO:

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Cura de Ars Sobre el Infierno de los Cristianos

Sermón del santo Cura de Ars Sobre el Infierno de los Cristianos

 

Como creyentes católicos, es nuestra obligación estar instruidos en nuestra Santa religión,  para que no seamos sorprendidos y no nos suceda como aquellos infieles paganos que viven entregados al placer y a los vicios: mueren y van al Infierno porque hicieron daño a los demás y así mismos,  sumergiéndose más y más en cosas que a Dios repugnan en su gran santidad y bondad.


El Infierno de los Condenados


¡Que Dios nuestro Señor tenga misericordia de nuestras almas!  pidámoslo siempre y hagamos lo necesario para estar en amistad con nuestro bondadoso Dios. No esperemos a la hora de nuestra muerte cuando tal vez ni podamos encomendar nuestra alma al Creador y Redentor.


Para leer el e-book con el sermón completo de clik en el título de abajo, se puede descargar el archivo pdf e imprimirlo:







Para leer (No puedes descargar el archivo pdf) el e-book con el sermón completo  accese la publicación  dando click en el  cuadro pequeño:

El siguiente cuadro muestra el contenido, no es para lectura:




Aquí les presento un fragmento del Sermón sobre el Infierno de los Cristianos: 

"Nosotros leemos en el Evangelio que, cuando el Salvador entró en Cafarnaum, un Centurión vino a su encuentro, diciéndole: « Señor, mi siervo esta enfermo en mi casa, de una parálisis que lo hace sufrir mucho. » - «¡Y bien! le dice el buen Salvador, iré y yo lo curaré. « ¡Ah! Mi Señor, le dice el Centurión, no soy digno de que entres en mi casa; pero di sólo una palabra, y mi siervo será curado. Puesto que yo soy un hombre sujeto a las ordenes de mis superiores, sin embargo, tengo soldados bajo mi mando que hacen todo por mí, digo a uno: ve allí, y va ; a otro: ven aquí, y viene; y a mi siervo: haz esto, y lo hace. » Jesús habiéndole escuchado así quedó lleno de admiración, y les dice a aquellos que le seguían: « En verdad les digo que no he encontrado una fe más grande en todo Israel. Por ello les dice que muchos vendrán de Oriente y Occidente y se colocarán junto con Abraham, Isaac y Jacob, en el Reino de los cielos, mientras que los hijos de este reino serán lanzados a las tinieblas, donde habrá llanto y rechinar de dientes. »
Que será de nosotros, hijos míos, aquel que, queriendo tomarse la molestia de penetrar el sentido de estas palabras, no se sentirá convencido y llegará con espanto casi a la desesperación pensando que verdaderamente son los malos cristianos quienes son estos desgraciados, que serán expulsados del reino de los cielos y arrojados a las tinieblas exteriores, es decir, hijos míos, en el infierno, donde habrá llanto y rechinar de dientes: mientras que a los idólatras y paganos, que nunca han tenido la felicidad de conocer a Jesucristo, se les abrirán los ojos del alma, abandonarán el camino de la perdición, vendrán para entrar en el seno de la Iglesia y ocuparán el sitio que estos malos cristianos perdieron por el desprecio de las gracias que recibieron. Pero no es todavía bastante, hijos míos, los cristianos condenados sufrirán en efecto de tormentos infinitamente más rigurosos que los infieles. La razón es que estos extranjeros serán condenados en parte porque nunca han oído hablar de Jesucristo y de su religión; que vivieron y que murieron en la ignorancia: mientras que los cristianos vieron, a la edad de la razón, la antorcha de la fe brillar delante de ellos como un bello sol y recibieron luces más que suficientes para conocer lo que ellos mismos debían a Dios, al prójimo y a ellos mismos. ¡Oh infierno del cristiano, que tú serás terrible y riguroso ! Pero voy a decir, hijos míos, ¿y podréis ustedes oírlo sin temblar? que tanto, el cielo es alejado de la tierra, tanto el infierno de los infieles será alejado de aquello del cristiano. Si ustedes quieren saber la razón. hijos míos, he aquí. Si Dios es justo, como nosotros no podemos dudar, debe castigar a una alma al infierno en proporción de las gracias que recibió y despreció, del conocimientos que tenía para servir a Dios. Después de eso, pues es muy justo que un cristiano condenado sufra infinitamente más que un infiel en el infierno, porque las gracias, los medios para salvarse eran infinitamente más grandes. Para hacernos sentir, hijos míos, la necesidad de aprovechar las gracias que recibimos en nuestra santa religión, quisiera destacar que un cristiano condenado será más atormentado que un Infiel.
...
...
...   "

miércoles, 30 de julio de 2014

Cura de Ars Sobre la Comunión Indigna.

SERMÓN DEL SANTO CURA DE ARS:"SOBRE LA COMUNIÓN INDIGNA"





 

El Santo Cura de Ars nos habla en su sermón "Sobre la Comunión Indigna". Hace una descripción a detalle del pecado de sacrilegio que realiza un cristiano comulgando indignamente, es decir, sin prepararse adecuadamente con un buen anĺisis de sus conciencia, confesión con el sacerdote y preparación para antes de la comunión. Se enfoca principalmente en aquellos infelices cristianos que tienen la desgracia de comulgar en pecado mortal, que ocultan sus pecados haciendo malas confesiones. Da varios ejemplos de desgraciados cristianos que han sido abandonados por Jesucristo al hacer comuniones sacrílegas e indignas; se hacen amigos de Satanás por el pecado y pecan gravísimamente al recibir el cuerpo y la sangre de Nuestro Señor Jesucristo en la Eucaristía; sus corazones se endurecen al ser abandonados por la gracia Divina y son completamente dominados por el maligno.


Nuestro Señor Jesucristo es Dios, Santísimo y Purísimo. Es una ofensa gravísima recibir las especies del pan y del vino consagrados sin limpiar nuestras almas con la sangre de Cristo en la confesión. 

Para leer el e-book completo, imprimir o descargar el archivo pdf, dar click en el siguiente enlace:




Para leer el e-book completo (solo lectura) dar click en la siguiente imágen:



El siguiente cuadro es solo para visualizar el contenido del e-book, no es para lectura:







Para ver el video del Sermón del Santo Cura de Ars: "Sobre la Comunión Indigna", dar click en la siguiente imagen:

VIDEO:

martes, 11 de febrero de 2014

Cura de Ars Sobre la Oración de un Pecador que no quiere dejar el Pecado

Sermón del santo Cura de Ars Sobre la Oración de un Pecador que no Quiere dejar el Pecado


Nosotros,  como creyentes en Dios y en su Divino Hijo Nuestro Señor Jesucristo, debemos hacer oración para alabar a Dios, implorar su ayuda y que dicha oración nos sirva como penitencia por nuestros pecados y de los demás: vivos y difuntos.


La caída de los condenados


El Santo Cura de Ars nos habla en este sermón acerca de los tipos de orantes que rezan a Dios: los que se acercan a el por amor, los que están cargados de pecados y se arrepienten de corazón por haber ofendido a Dios y los pecadores que  oran  y aún así no quieren dejar el pecado que tanto ofende a Dios. De estos pecadores se ocupa San Juan María Vianney, Santo Cura de Ars, en este sermón.

Nos dice el Santo Cura de Ars en su sermón: "la oración de un pecador que no quiere dejar el pecado es aborrecible a los ojos de Dios". Es debido a que este tipo de pecador ora y cae en una sarta de mentiras y ofensas a Dios,  al estar diciendo las oraciones. Su oración es similar a la del fariseo en el templo, piensa que por el hecho de rezar Dios se apiadará de él; su oración no le sirve de ayuda, al contrario: de mayor condenación por impía y falsa. La oración, de un pecador de este tipo, debe ser como la del publicano en el templo, simple, sincera y sencilla: "Señor, ten misericordia de mí porque soy un gran pecador. Aquí no hay falsedad y se encomienda a la misericordia infinita de Nuestro Señor Jesucristo; si lo hace así, cada día, puede encontrar misericordia en caso de que tuviera una muerte repentina. Este tipo de pecador debe encomendarse principalmente a la Santísima Virgen María, ella puede lograr su conversión al interceder por él ante Dios y ser una eficaz defensora de su salvación en el juicio particular, actuando como Madre de la Misericordia.

Les recomiendo leer el sermón completo del Santo Cura de Ars sobre la oración de un pecador que no quiere dejar el pecado. Si quiere leer el e-book con el sermón completo de click en el siguiente cuadro y lo podrá hacer como si estuviera leyendo un libro:


Para leer el e-book con el sermón completo, imprimir o descargar el archivo pdf, de click en el siguiente enlace:






Para leer el e-book con el sermón completo (no permite descargas) de click en la siguiente imagen:





El siguiente cuadro muestra el contenido del e-book, no es para lectura:






A continuación incluyo parte del sermón escrito del Santo Cura de Ars sobre la oración de un pecador que no quiere dejar el pecado:

 Sermón:

“Sobre la Oración de un Pecador

que no Quiere Dejar el pecado”

Santo Cura de Ars


Cum descendisset Jesus de monte, secutae sunt eum turbea muttae. Et ecce leprosus
veniens adorabat eum.

Al haber descendido Jesús de la montaña, una gran muchedumbre lo siguió; entonces un leproso vino a él y lo adoró. (S. Mt. VIII, 1-2).


Leyendo estas palabras, hijos míos, me represento el día de una gran fiesta dónde la gente viene en muchedumbre a nuestras iglesias, cerca de Jesucristo, no descendiendo de una montaña, sino en nuestros altares, donde la fe nos lo descubre como un rey en medio de su pueblo, como un padre rodeado de sus niños y, finalmente, como un médico rodeado de sus pacientes. Unos adoran a este Dios, cuyos cielos y tierra no pueden contener la inmensidad, con una conciencia pura, como un Dios que reina en su corazón; es solo el amor que los trae aquí para ofrecerle un sacrificio de alabanzas y de acciones de gracias; están seguros de no retirarse de cerca de este Dios caritativo sin ser colmados de toda clase de bendiciones. Otros aparecen delante de este Dios tan puro y tan santo con una alma totalmente cubierta de pecados; pero volvieron en si mismos, abrieron sus ojos a su lamentable estado, concibieron el horror más profundo de sus desarreglos pasados, y, entonces resuelven cambiar de vida, vienen a Jesucristo llenos de confianza, se echan a los pies del mejor de todos los padres, con el sacrificio de un corazón contrito y humillado. Antes de que salgan de ahí, el cielo les será abierto y el infierno cerrado. Pero después de estos dos tipos de adoradores llega un tercero: es decir, estos cristianos totalmente cubiertos de la basura del pecado y adormecidos en el mal, que no piensan de ninguna manera salir de eso, que sin embargo hacen como otros, vienen a adorar y a orar, al menos en apariencia. No les hablaré de los que vienen con una alma pura y agradable a su Dios: tengo sólo una cosa que hay que decirles, es perseverar. A los segundos, les diré que redoblen sus oraciones, sus lágrimas y sus penitencias; pero qué piensen que, según la promesa de Dios mismo, todo pecador que viene a Él con un corazón contrito y humillado está seguro de encontrar su perdón (Sal. L, 19). Están seguros, dice Jesucristo, de haber recobrado la amistad de su Dios y el derecho de su calidad de hijos de Dios les otorga el cielo. Voy pues a hablarles hoy sólo de estos pecadores que parecen vivir, pero que ya murieron. Conducta extraña, hijos míos, sobre la cual no me atrevería a decir mi pensamiento, si el Espíritu Santo no nos hubiera dicho ya, desde el comienzo del mundo y con los términos adecuados, que la oración de un
pecador que no quiere salir de su pecado y que no hace todo lo que debe hacer para salir de el, es aborrecible a los ojos del Señor (Prov. XXVIII, 9). Todavía aumentemos a este endurecimiento, el desprecio de todas las gracias que el cielo le ofrece. Mi intención es 2pues mostrarles que la oración de un pecador que no quiere salir del pecado, no es otra cosa que una acción ridícula, plena de contradicción y de mentira, si lo consideramos, o con relación a las disposiciones del pecador que lo hace, o todavía si lo consideramos con relación a Jesucristo a quien se dirige. Hablemos más claramente, diciendo que la oración de un pecador que permanece en el pecado no es otra cosa que la acción más insultante y la más impía. Escúcheme bien un instante y, desgraciadamente, ustedes estarán demasiado convencidos.
..."



Para ver el video del Sermón Escogido del Santo Cura de Ars: "Sobre la oración de un pecador que no quiere dejar el pecado", dar clik en la siguiente imagen:




VIDEO:

lunes, 27 de enero de 2014

Sermones Escritos del Santo Cura de Ars

ALGUNOS SERMONES ESCRITOS DEL SANTO CURA DE ARS


Para Leer el e-book del sermón completo, imprimir o descargar el archivo pdf, de click en el siguiente  enlace:



Para leer el e-book completo (No permite descargas):


Sermones Escritos del santo Cura de Ars






El siguiente cuadro es para visualizar el contenido, no es para lectura:





El Santo Cura de Ars


 Sus sermones


En 1845, el Cura de Ars confió sus sermones compuestos entre los años 1818 y 1827 al presbítero Adrien Colomb de Gast a fin de publicarlos en una librería de Lyon, con la previa y severa aprobación eclesiástica. Los hermanos del instituto canónico «Cinq Plaies» descifraron y transcribieron los sermones. Hoy solo se conservan 85 cuadernos que contienen 113 sermones enumerados en tal orden por el mismo santo. 81 cuadernos fueron llevados a la casa madre de las Canónicas Regulares de la Inmaculada Concepción. El sermón sobre los Macabeos fue llevado al Vaticano. El sermón sobre los deberes de los padres para con sus hijos fue confiado al arzobispo de Lyon. Los sermones 101 al 112 parecen haber sido destinados a los retiros, mientras que existen incluso dos o tres sermones para el mismo domingo o fiesta de guardar.(Fuente: Wikipedia)


 Para visualizar los sermones, imprimirlos y leerlos como e-book dar click en el siguiente enlace:



Los sermones del santo Cura de Ars ayudan mucho al crecimiento espiritual de los creyentes que los leen o escuchan en audiovisual. Sobretodo son un aviso muy importante para el pecador que vive pecando  como si Dios no existiera, con ayuda de Dios puede obtener su conversión y liberarse de la condenación eterna en un Infierno espantoso -sin el amor de Dios en nuestras almas y suplicios horribles por siempre-.